DESTRUCCIÓN
Mi alma se destruye
Y no
hay quien me ayude.
Sobre
mi alma caen bombas,
cero
pros, y mil contras.
Las
horas pasan tediosas,
mi
existencia es odiosa,
mi
único remedio es dormir
para
dejar así de existir.
No hay
castigo cruel,
tampoco
ánima más fiel
que la
que da por vencida
aquello
que pudo querer.
Poesía
triste, lúgubre
con mi
marcha fúnebre
y mi
cara pálida,
anticipo
de la lápida.
Alma y
cuerpo enfermos
rodeadas
de crisantemos,
Y que
el tiempo no me cunda,
pues voy a acabar en la tumba.
Crónicas
de mala suerte,
anticipo
de la muerte
fiereza
desgastada
y
desidia ganada.
Mi alma
no encuentra su fin,
mi existencia
es el desliz,
la
torpeza y la destrucción
del
bombardeo de Berlín.
Ante
todo este cabrón
no puede
encontrar la solución,
pues su
cuerpo y alma estallaron
en aquella mayor explosión.
Sin
acelerador ni frenos
sin parte
mala ni sueños buenos.
Un alma
podrida se va
y que
nadie la eche de menos.Delta7
No hay comentarios:
Publicar un comentario