miércoles, 5 de octubre de 2016

Esta es la historia de un joven que tenía muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta. Pronto la puerta se llenaba de clavos. Pero, a medida que aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta. Descubrió que podía controlar su genio, pues el clavar le hacia pensar sobre su mala actitud. Llegó el día en que pudo controlar su carácter y ya no tenía razón de clavar. Después de informar a su padre, éste le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter. Los días pasaron y el joven pudo finalmente anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta. Era ciertamente un gran logro, pero su padre lo tomó de la mano y lo llevó hasta la puerta. Le dijo: "has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta. Nunca más será la misma. Cada vez que tú pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves. Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero la herida permanece y el mal se propaga. Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física. Ahora hace falta trabajar mucho mas para que la puerta quede como nueva. Hay que reparar cada agujero y muy difícilmente lograrás que quede como nueva."


En la vida ocurren cosas irremediables que quieras o no, no se pueden cambiar, ya pueden estar bien hechas o ser errores, que influyen no sólo a uno mismo, también a las personas que le rodean, debemos pensar en el futuro.Las personas que quedan aisladas en el pasado, son a las que más les queda por aprender.
Lo escribe una cría, que ha sufrido más que muchos adultos, que comete errores que paga muy caros, que no solo le duelen a ella. No tengo las cosas de verdad importantes en la vida, como la confianza de mis propios padres, y día a día me pregunto como tapar los agujeros. Ojalá no fuese tan gilipollas a veces, pero sin mis pequeñas locuras no sería yo.


Me llamo Carolina Arauz Jimenez, y estoy orgullosa de quién soy.

martes, 26 de julio de 2016

La vida es lo que es. Parece que todo es un proceso cambiante. Para nada.
La vida simplemente esta ahí, y nadie puede hacer nada por intentar cambiar un solo ápice de lo que es. Sin embargo, puedes y tienes el deber de cambiar tu actitud hacia ella. Tras una mala experiencia o una decepción, no puedes sentirte y, por tanto, comportarte igual que cuando estas feliz o te llevas una buena experiencia. Hay que adaptarse, y eso es lo más inteligente en bastantes ocasiones, ya que así aprovechas la vida al máximo, o sufres lo mínimo (según se de en cada caso).
Si, es posible que por tí solo no consigas salir del sufrimiento. Pues bástate de los que te rodean. En mi caso, dos amigos han llevado las riendas de mi vida y han logrado que salga del hoyo. Uno de ellos, fiel desde hace dos años, siempre poniendo los puntos de cordura que me hacen falta en muchas ocasiones, poniendo la responsabilidad y haciendome ver la realidad de la manera más cruda aunque me doliese, pero era necesario. El otro, desde hace un año en mi vida, pero como si estuviese desde siempre, me ha inculcado esas fuerzas necesarias para olvidar lo que se cosechó un día, para no dar importancia a esas cosas por las que tanto me he ilusionado en tan poco tiempo, y que quizás tenga razón al llamarme loco y sea él con su filosofía del 'pasotismo' el que a veces sea el más sensato, o al menos el más inteligente.

Hoy, un día cualquiera, a las seis y media de la mañana en verano, cuando ya no puedes dormir más a causa del calor y de que tu cabeza no para de darle vueltas a las cosas, quiero darle las gracias a dos personas que se han comportado como hermanos desde que los conozco,y que sepáis que dejo vuestros nombres porque son los nombres de dos héroes. Gracias Raúl y Arturo.

Por otra parte, quería dar las gracias a todas esas vivencias que, quizás aun siendo demasiado cortas, han hecho que aprenda mucho en esta vida, que coja experiencia que también es necesaria y, que siendo honesto conmigo mismo y no tan idealista como lo he sido hasta ahora, les tenga que decir adiós; pues a veces las cosas no son como uno quiere, y aunque sea cierto que te de pena dejarlas atrás por lo mucho que hayan podido significar para ti, es lo que uno debe hacer y es lo que voy a hacer en un punto de inflexión como este.

Desde mi más sincera honestidad, dentro de mi conciencia

Delta7


jueves, 7 de julio de 2016

DESTRUCCIÓN

Mi alma se destruye
Y no hay quien me ayude.
Sobre mi alma caen bombas,
cero pros, y mil contras.
Las horas pasan tediosas,
mi existencia es odiosa,
mi único remedio es dormir
para dejar así de existir.
No hay castigo cruel,
tampoco ánima más fiel
que la que da por vencida
aquello que pudo querer.
Poesía triste, lúgubre
con mi marcha fúnebre
y mi cara pálida,
anticipo de la lápida.
Alma y cuerpo enfermos
rodeadas de crisantemos,
Y que el tiempo no me cunda,
pues voy a acabar en la tumba.
Crónicas de mala suerte,
anticipo de la muerte
fiereza desgastada
y desidia ganada.
Mi alma no encuentra su fin,
mi existencia es el desliz,
la torpeza y la destrucción
del bombardeo de Berlín.
Ante todo este cabrón
no puede encontrar la solución,
pues su cuerpo y alma estallaron
en aquella mayor explosión.
Sin acelerador ni frenos
sin parte mala ni sueños buenos.
Un alma podrida se va
y que nadie la eche de menos.

Delta7
A veces no estás donde tienes que estar. Llegas de unas vacaciones repuesto de energía y se vuelve a ir así como si nada. Mientras piensas que lo único que sucede es que tienes que estar tranquilo y mantener siempre la calma, otras personas dicen que parece que te han robado el alma. Puede ser una mezcla de las dos.

Tanto estar tranquilo como estar ausente pueden ser síntomas de lo mismo. Este estado en el que cambias totalmente sin saber por qué, tu actitud se modifica, no dejas de darle vueltas a lo mismo y un abanico anterior de posibilidades se esfuma. Una persona se apodera de ti, se convierte en el centro de tus preocupaciones y tu estado de ánimo depende de ella casi en su totalidad.

Pero bueno, la calma ha de mantenerse hasta en los momentos más críticos. No siempre se ganan todas las batallas, pero la guerra es algo largo. Y aunque pienses que no eres un gran experto, si tienes las ganas y eres un guerrero y un luchador puro, has de confiar en tus posibilidades. Siempre existen las esperanzas, por eso mismo la fuerza es algo que nos debe acompañar en esos momentos. Y siempre motivación, sino poco hay que hacer.

En caso de perder incluso la guerra, no tienes por qué mutilarte o martirizarte. A veces esto pasa. Simplemente obtienes experiencias y enseñanzas valiosas. Y no solo eso. Todos los momentos preciosos e inimaginables que has vivido se quedan contigo. Es cierto que no se puede estar feliz, pero siempre hay que encontrar el lado positivo de las cosas. Y será mejor eso que llorar....otra vez...

Pero esto aún no se ha decidido. No hay por qué estar triste. Hay que aprovechar el momento y estar feliz con lo que tienes, que no es poco. Valora siempre lo que tienes. Aún no ha sucedido lo crítico, así que de momento no actúes, sigue tu plan y sigue con tu actitud. ¡Fuerza y honor!

Delta7

jueves, 30 de junio de 2016



I wouldn’t hold my breath if I was you
Cos' I’ll forget but I’ll never forgive you
Don’t you know, don’t you know?
True friends stab you in the front

                                     true friends - bring me the horizon